- La implementación de la Reforma Agraria en el Cesar continúa fortaleciendo la reactivación productiva del campo y ya impacta cerca del 90 % del territorio departamental mediante procesos de recuperación, adjudicación y acceso a tierras para comunidades rurales.
- Tras la diligencia de aprehensión material liderada este mes por el director de la Agencia Nacional de Tierras, Juan Felipe Harman, 64 familias campesinas de Aguas Blancas hoy acceden a 466 hectáreas para desarrollar proyectos agropecuarios y producción de alimentos.
- El predio La Alquería permaneció durante años en poder del condenado paramilitar Hugges Rodríguez, alias “Comandante Barbie”, y ahora pasa a manos del campesinado como parte de los procesos de recuperación de tierras vinculadas al conflicto armado y la violencia paramilitar en el Cesar.
Valledupar, Cesar. 22 de mayo de 2026. @AgenciaTierras.
La Agencia Nacional de Tierras —ANT— entregó oficialmente el predio La Alquería, de 466 hectáreas, a 64 familias campesinas del corregimiento de Aguas Blancas, en Valledupar, quienes durante años reclamaron acceso a la tierra para desarrollar proyectos agropecuarios y garantizar el sustento de sus comunidades. La entrega representa uno de los avances más significativos de la Reforma Agraria en el Cesar, en una región históricamente marcada por la concentración de la tierra, el conflicto armado y la expansión de estructuras paramilitares.
La finca, ubicada en una zona de alta productividad agrícola por la calidad de sus suelos, permaneció durante varios años en poder del condenado paramilitar Hugges Rodríguez, conocido como alias “Comandante Barbie”. Hoy, esas tierras pasan a manos de familias campesinas organizadas que resistieron durante más de una década en la defensa de su derecho al acceso a la tierra y que esperan convertir el predio en una fuente de producción agrícola, estabilidad económica y arraigo territorial.
La entrega se realizó diez días después de la diligencia judicial de recuperación del inmueble, liderada por el director de la ANT, Juan Felipe Harman, sobre el predio administrado por la Sociedad de Activos Especiales (SAE), pero que continuaba siendo explotado por familiares de Rodríguez, señalado además como testaferro del exjefe paramilitar Jorge 40. La recuperación de La Alquería hace parte de las acciones institucionales orientadas a devolver bienes vinculados al conflicto armado a procesos de reparación y transformación social en los territorios rurales.
Rodríguez fue condenado por la justicia colombiana por promover la conformación de grupos paramilitares y también permaneció detenido en Estados Unidos por delitos relacionados con narcotráfico. Su nombre ha sido relacionado con estructuras armadas que ejercieron control territorial y económico en distintas zonas del Cesar durante los años más intensos del conflicto armado en la región.
Para las organizaciones campesinas beneficiarias, la entrega de La Alquería representa el resultado de años de lucha colectiva y persistencia en defensa del derecho a la tierra.
“Hoy nuestro anhelo se hace realidad. Gracias a la ANT y al presidente Gustavo Petro por impulsar una Reforma Agraria que les brinda a nuestros hijos calidad de vida, tranquilidad y futuro. Nuestra esperanza está puesta en seguir trabajando por el bienestar común. Recibir estas tierras es una bendición”, expresó Yaneth Rodríguez, integrante de la Asociación de Mujeres Rurales de Tierras Nuevas y beneficiaria del predio.
Por su parte, Salvador Lara Hernández, integrante de la Asociación de Campesinos y Comunidades sin Tierra del Cesar, aseguró que esta entrega representa la materialización de más de 14 años de lucha campesina en el departamento y una oportunidad para transformar las condiciones de vida de decenas de familias rurales. “Recibir esta finca significa esperanza, alimento y futuro para nuestras familias. Hoy sentimos que nuestros sueños y esfuerzos finalmente se convierten en realidad”, manifestó.
Durante el acto de entrega, la asesora de la Dirección General de la ANT, Mildreth Suárez Díaz, destacó que este tipo de acciones representan avances concretos de la Reforma Agraria en territorios históricamente afectados por el despojo y la violencia paramilitar. “La histórica lucha del campesinado cobra sentido cuando logramos devolverles la dignidad a través del acceso a la tierra. Estas hectáreas estarán ahora en manos de familias campesinas que las pondrán a producir alimentos y oportunidades, no solo para su sustento, sino también para contribuir a la seguridad alimentaria del país”, afirmó.
Con entregas como la de La Alquería, el Gobierno del Cambio continúa avanzando en la recuperación y redistribución de predios para fortalecer la economía campesina, promover la producción agroalimentaria y generar nuevas oportunidades de permanencia digna en el campo para las comunidades rurales del Cesar. Estos procesos también buscan transformar territorios históricamente afectados por la violencia y abrir nuevas posibilidades de desarrollo rural para familias que durante décadas permanecieron excluidas del acceso a la tierra.