- La Agencia Nacional de Tierras participó en este encuentro donde se lograron avances mediante un proyecto de resolución para derogar la 1275 de 2014.
- Tras siete meses de trabajo, se consolidan acuerdos en torno a la prohibición de la minería en páramos, la zonificación de la reserva forestal y el fortalecimiento de la agricultura campesina familiar.
Tunja, 18 de marzo de 2026. @AgenciaTierras
Tras siete meses de trabajo, posteriores al paro paramero registrado en el departamento de Boyacá, la Agencia Nacional de Tierras —ANT— continúa su acompañamiento y participación activa en las mesas de diálogo con la Federación de Campesinos Parameros del Nororiente Colombiano.
Este proceso ha permitido avanzar en acuerdos clave que buscan garantizar el ejercicio de la actividad agrícola en la región sin comprometer el ecosistema de páramo, al tiempo que se reconocen los derechos de las comunidades campesinas y su papel fundamental en la conservación ambiental.
Durante más de 10 horas de trabajo continuo, con la participación de la ministra de Ambiente, Irene Vélez; la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino; la Agencia Nacional de Tierras, la Gobernación de Boyacá, la Procuraduría, la Defensoría del Pueblo, entre otras entidades, se lograron concertaciones relevantes con la Federación de Parameros.
Entre los principales avances se destacan el impulso a la agricultura campesina familiar y comunitaria, la prohibición de actividades mineras en áreas protegidas de páramo y la delimitación de zonas de reserva forestal.
“Después de 17 sesiones de trabajo y una amplia participación, con la publicación en dos ocasiones de esta resolución que ha recibido cientos de comentarios, hoy podemos decir que nos vamos muy satisfechos porque hemos logrado, entre el Gobierno nacional y la comunidad representada en la Federación, un acuerdo trascendental para los campesinos, habitantes y parameros”, expresó la ministra de Ambiente, Irene Vélez.
Por su parte, el coordinador de la Agencia Nacional de Tierras en Boyacá, Leonardo Plazas Vergel, destacó la importancia del diálogo como herramienta para la construcción de soluciones sostenibles en el territorio.
“Desde la Agencia Nacional de Tierras hemos acompañado de manera decidida este proceso, garantizando que las voces de las comunidades campesinas sean escuchadas. Este avance demuestra que es posible construir acuerdos que armonicen la protección del páramo con los derechos territoriales y productivos de quienes lo habitan”, afirmó Plazas Vergel.
No obstante, la ministra advirtió que persisten desafíos frente a la Resolución 1405 de 2018, que establece la delimitación del Páramo del Cocuy. Esta norma enfrenta actualmente una demanda ante el Consejo de Estado, lo que impide su revocatoria directa.
Adicionalmente, el pueblo indígena U’wa, asentado en este territorio, interpuso un recurso por la falta de consulta previa ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que falló a su favor, condicionando cualquier decisión futura sobre el páramo al respeto de sus derechos.
Para Javier Vargas, miembro de la Federación de Campesinos Parameros del Nororiente Colombiano, el balance de la jornada es positivo, destacando la voluntad del Gobierno nacional para avanzar en acuerdos relacionados con la redacción de la derogatoria de la Resolución 1275 de 2014.
“Quedaron pendientes algunos temas, mientras se realiza el análisis técnico y jurídico sobre la procedencia de la consulta previa con las comunidades indígenas, ya que este proceso impacta sus predios. Sin embargo, es un balance positivo porque se están corrigiendo decisiones agrarias y ambientales que, anteriormente, se tomaron sin la participación de las comunidades”, señaló Vargas.
Asimismo, resaltó la disposición del Gobierno nacional para mantener el diálogo y fortalecer la participación comunitaria, lo que ha permitido alcanzar acuerdos sustanciales sin afectar la propiedad ni las actividades agropecuarias de las familias campesinas que habitan el territorio.