- La Unidad de Gestión Territorial (UGT) Cundinamarca avanza en el barrido predial con el levantamiento de 754 predios en Sumapaz (Bogotá), Cabrera, La Calera y Villapinzón, consolidando la base técnica para la seguridad jurídica rural.
Durante 2025, la Agencia Nacional de Tierras adjudicó 108 predios a Entidades de Derecho Público; otros 94 avanzan en trámite para 2026, mientras que en la provincia de Almeidas se formalizaron 230 títulos de propiedad rural.
- La Agencia Nacional de Tierras consolida la Reforma Agraria en Cundinamarca con barridos prediales, formalización y adjudicación de tierras, llevando seguridad jurídica a territorios rurales históricamente afectados por el conflicto armado y la informalidad en la tenencia de la tierra.
Cundinamarca. 02 de marzo de 2026. @AgenciaTierras.
En un departamento marcado por la informalidad en la tenencia de la tierra y por las huellas del conflicto armado en varias de sus provincias, la Reforma Agraria avanza con resultados concretos que comienzan a transformar la vida en el campo.
La Agencia Nacional de Tierras —ANT—, en cabeza de la Unidad de Gestión Territorial (UGT) Cundinamarca, realiza el levantamiento de 754 predios, equivalentes a 2.363,06 hectáreas intervenidas mediante procesos de barrido predial. Este ejercicio técnico y social permite organizar la información catastral y jurídica y constituye la base para garantizar seguridad jurídica a las familias campesinas.
Sumapaz (Bogotá) concentra el mayor número de hectáreas intervenidas, con 1.736,87 hectáreas correspondientes a 288 predios. En Cabrera se han levantado 33 predios (443,31 hectáreas); en Villapinzón, 312 predios (181,98 hectáreas); y en La Calera, 121 predios (0,90 hectáreas).
En materia de acceso y fortalecimiento institucional, durante 2025 se han adjudicado 108 predios a Entidades de Derecho Público (EDP), y 94 más avanzan en trámite para su adjudicación en 2026. Estas decisiones permiten fortalecer bienes de uso público y proyectos estratégicos en los territorios.
Asimismo, en la provincia de Almeidas se han formalizado 230 títulos de propiedad rural, mientras que en 2024 se formalizaron 179,4848 hectáreas en Sumapaz, beneficiando a familias que durante años trabajaron la tierra sin respaldo legal.
Desde la comunidad, los avances se sienten como un cambio profundo. Natalia Gil, beneficiaria de formalización en Sumapaz, cuenta que su familia heredó la tierra de palabra, sin escrituras. “Mis papás trabajaron aquí toda la vida, pero nunca tuvimos un papel que dijera que era nuestra. Hoy estamos cerca de tener el título y eso es una tranquilidad enorme. Ya no es solo la tierra que cultivamos, es el futuro de mis hijos”, expresó.
En Cundinamarca, especialmente en provincias rurales como Sumapaz y zonas limítrofes con Meta y Tolima, la confrontación armada se dio principalmente entre las antiguas guerrillas, grupos paramilitares y la Fuerza Pública, en el marco del conflicto armado interno colombiano. Estos enfrentamientos generaron escenarios de presión sobre la población civil, disputas por el control territorial y restricciones a la movilidad en veredas y corregimientos.
Como consecuencia, numerosas familias campesinas se vieron forzadas a abandonar sus parcelas de manera repentina, muchas veces sin poder vender, formalizar o siquiera dejar registro de la tenencia de sus tierras.
“El barrido predial es un ejercicio que va más allá de la medición. Es presencia institucional en territorios que históricamente han sentido el abandono. Cada predio levantado es una puerta que se abre hacia la formalización y la tranquilidad jurídica”, señaló Jesús Bayro Muñoz, coordinador de la UGT Cundinamarca.
Con estos resultados, la Agencia Nacional de Tierras y el Gobierno del Cambio reafirman su compromiso con una Reforma Agraria que dignifica la vida campesina y fortalece el desarrollo rural en Cundinamarca.