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Las negociaciones de paz son “una belleza”, dice Luis Enrique Malagón, beneficiario de la Agencia Nacional de Tierras

La autoridad de tierras entregó este lunes 135 títulos en Boyacá y Santander. El jueves la entrega se realizará en Pitalito a 211 familias huilenses.

Moniquirá, Boyacá, 12 de diciembre de 2017 (@AgenciaTierras). El problema para Luz Myriam Wilches es que en Colombia el campesino siempre ha puesto la mayor cuota de sufrimiento por cuenta del hoy menguado conflicto armado.

“El campesino siempre es el que en general ha sufrido las consecuencias” de una guerra de más de medio siglo en el país, aseguró Wilches, quien, no obstante, advirtió que de las negociaciones entre el gobierno y las guerrillas “hay cosas buenas y otras no tanto” porque “hay cosas que todavía uno las ve como en duda”.

Wilches y su esposo, José Pinzón, viven desde hace 20 años en la vereda San Vicente Bajo del municipio boyacense de Moniquirá –provincia de Ricaurte– en una pequeña finca que, según las palabras de ambos, han ido construyendo a poquitos.

En Bogotá ella se pensionó con una entidad bancaria y él, durante muchos años, se trabajó como joyero. Pero el negocio se vino a menos. Pinzón optó entonces por decirle adiós a esa labor.

“Yo le hice joyas a gente muy importante”, recordó con satisfacción Pinzón, de 70 años y padre de una hija que vive en la capital colombiana.

Este martes, el director de la Agencia Nacional de Tierras, Miguel Samper Strouss, les entregó a los Pinzón-Wilches el título que los acredita como los dueños para siempre de su pequeña propiedad de poco más de 1.000 metros cuadrados.

“Este título representa para nosotros tranquilidad porque ya tenemos nuestro rancho”, dijeron a dos voces y emocionados.

Al igual que a los Pinzón-Wilches, la Agencia les entregó los títulos de propiedad a otras 129 familias de Boyacá, Santander y Norte de Santander en eventos simultáneos de Moniquirá y Tona. Familias como la de Luis Enrique Malagón, de 81 años y quien recibió el título de su tierrita en la vereda Potrero Alto, de Moniquirá.

Padre de 12 hijos, a Malagón, un hombre de pocas palabras y de hablar pausado, la vida no lo ha tratado muy bien en los últimos tiempos. O al menos eso le parece a él. Enviudó hace 10 años y todos sus hijos empezaron a casarse y a irse de la casa. De pronto, de la noche a la mañana, entendió que se había quedado solo.

“Pero hay que seguir adelante”, dijo, sin dejarse perturbar por su situación.

Durante una entrevista con la ANT, Malagón se alargó solo en un tema: el proceso de paz entre el gobierno nacional y la hoy pacificada guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia o Farc.

Las negociaciones de paz son “una belleza” porque “ahora podemos andar tranquilos y ya no tenemos ningún problema, como antes, para andar sin preocupaciones a mañana y tarde”, enfatizó.

Uno de los hijos de Malagón desapareció hace varios años. El muchacho vino a visitarlo. Después de que se marchó se perdió todo rastro de él. “Dicen que está muerto –indicó–, que fue la guerrilla”. Si fue así, “no tengo rencor con nadie”.

Los títulos entregados en la jornada son el resultado del Programa de Formalización de la Propiedad Rural, que beneficia a familias campesinas que no contaban con seguridad jurídica sobre sus predios, esto es, no tenían el documento que respaldara su legítima propiedad.

“Cuando llegamos a la Agencia, y revisamos lo que nos dejó Incoder, hallamos 56.689 solicitudes de formalización sin tramitar, de las cuales 40.990 resultaron viables”, explicó Samper Strouss.

De acuerdo con el funcionario, “en vista de este tremendo rezago nos impusimos tres metas: priorizar las solicitudes de los municipios vulnerables, reducir los costos que tienen estos procesos para los recursos de los colombianos, y acortar los tiempos”.

Y así se logró con la expedición del Decreto 902 de mayo de 2017 que agiliza este y otros trámites de esta nueva entidad.

“El resultado es que solo esta semana, por ejemplo, podamos llevarles la buena noticia a 341 familias que no tenían cómo respaldar un crédito, invertir en la finca, presentar proyectos productivos ante el Estado porque no tenían un documento válido que así lo soportara”, añadió el director de la ANT.

Y finalizó diciendo que la Agencia se debe a todos los campesinos colombianos, aunque “mucha gente que ha visto la guerra por televisión (dice): ‘que los campesinos sigan esperando’. Eso es inaceptable. Las necesidades del campo no dan espera. Y vamos a hacer que eso sea posible”.

En tanto, el alcalde de Moniquirá, Ancízar Parra, comentó durante el acto que la titulación de las tierras «es una semilla para la paz”.

En cuanto a la adjudicación de predios para obras de infraestructura social, sanitaria, educativa o vial, la ANT entregará esta semana en el departamento de Córdoba predios para la construcción o mejoramiento de un microacueducto, dos plantas de tratamiento, un acueducto, tres puestos de salud, dos canchas de fútbol y 13 escuelas veredales.

Al terminar el año, la ANT habrá entregado en todo el país 5.328 títulos de propiedad desde su creación el año pasado.