• El conocimiento ancestral de las mujeres indígenas, negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras es fundamental en los procesos de entrega y formalización de tierras que adelanta la Agencia Nacional de Tierras, al aportar memoria, identidad y una comprensión profunda de sus territorios.
Bogotá, 15 de octubre de 2026 (@AgenciaTierras).
En los territorios étnicos de Colombia, las mujeres son guardianas de la biodiversidad, las semillas ancestrales, las lenguas y los saberes tradicionales. Su trabajo sostiene la producción de alimentos, fortalece la identidad cultural y contribuye a la defensa de sus territorios.
En el Día Internacional de las Mujeres Rurales, la Agencia Nacional de Tierras (ANT) a través de la Dirección de Asuntos Étnicos (DAE) reconoce su papel fundamental en la protección de los derechos territoriales y la pervivencia cultural de los pueblos indígenas y comunidades negras y afrodescendientes.
Según los registros de la ANT, 121.889 registros de mujeres están vinculadas a solicitudes y procedimientos de formalización y titulación de territorios étnicos en Colombia. Para ampliar las oportunidades de acceso a la tierra, la ANT cuenta con el Programa Especial de Adjudicación de Tierras para Mujeres Rurales, que busca reducir las brechas históricas en la propiedad rural, brindar seguridad jurídica y reconocer formalmente el trabajo de las mujeres campesinas, indígenas, negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras.
De ese total, 37.599 corresponden a procesos de constitución de resguardos indígenas y 47.145 a su ampliación. En las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, 29.541 registros están asociados a solicitudes de titulación colectiva y 7.604 a procedimientos de ampliación territorial.
Estos procesos evidencian la participación activa de las mujeres en el reconocimiento jurídico de los territorios colectivos, cuya seguridad jurídica es clave para preservar las tradiciones, fortalecer la organización comunitaria y mantener los vínculos ancestrales de los pueblos étnicos con la tierra.
Daira Quiñones: una vida dedicada a preservar sus raíces
El desplazamiento forzado no acabó con el compromiso de Daira Elsa Quiñones con sus raíces. Esta lideresa afrocolombiana, representante legal y fundadora del Consejo Comunitario de Comunidades Negras Agua de Ángeles Palenke Andino, en Agua de Dios, Cundinamarca, reconstruyó su trabajo comunitario lejos de la tierra de la que tuvo que salir.
El 18 de diciembre de 2001 llegó a Bogotá tras ser desplazada por la violencia. Antes, en Tumaco, Nariño, había fundado y liderado el Consejo Comunitario La Nupa. Años después retomó su labor organizativa en Cundinamarca, donde su comunidad obtuvo reconocimiento legal en 2023.
Como abuela sabedora mayor y defensora de la naturaleza, Daira trabaja por transmitir a las nuevas generaciones los conocimientos ancestrales, las tradiciones y el sentido de pertenencia que mantienen viva la identidad afrocolombiana.
“Un pueblo sin cultura es como un cuerpo sin alma”, afirma la lideresa, quien dedica su vida a transmitir los saberes ancestrales y mantener viva la memoria de su comunidad.
Ese conocimiento también es importante en los procesos de formalización territorial que adelanta el equipo profesional y técnico de la Dirección de Asuntos Étnicos de la ANT, mediante visitas y espacios de diálogo con las autoridades propias. La participación de las mujeres permite incorporar sus conocimientos, reconocer las dinámicas comunitarias y comprender los vínculos históricos de los pueblos étnicos con la tierra.
Sus solicitudes de acceso a la tierra representan una oportunidad para impulsar proyectos productivos, preservar sus tradiciones y fortalecer sus comunidades. La Agencia Nacional de Tierras, en el marco de la Patria Milagro, trabaja firmemente para avanzar en el reconocimiento de sus derechos territoriales.